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La madre que hizo viral el secuestro de su hijo antes de las redes sociales

Actualizado: 17 mar 2020


Todos nos hemos conmovido con casos como el de Norberto Ronquillo que movilizaron a México a través de las redes sociales, sin embargo, antes de que existiera Facebook y Whatsapp, en lo que ahora suena como el lejano año de 2006 Isabel Miranda recurrió a los medios de comunicación para encontrar a su hijo Hugo Alberto Wallace, quien fue secuestrado y asesinado en 2005. Convirtiéndose así en uno de los primeros casos de secuestro "virales" en nuestro país.


Lo último que Isabel Miranda le dijo a su hijo fue "te amo". Eran muy unidos, hablaban por teléfono a diario y se despedían de manera afectuosa, siempre con un "te amo" antes de colgar. Isabel jamás se imaginó que aquel día el teléfono no volvería a sonar con una llamada de su hijo.


El 11 de julio de 2005 Hugo Alberto Miranda Wallace no llegó a dormir a su casa. Más extraño aún fue que la mañana del 12 no se llegó a trabajar y el 13 no se presentó a donar sangre para su abuelo, quien estaba en el hospital. Su familia temió lo peor, pero jamás podrían haberse imaginado el terrible crimen del que Hugo Alberto había sido víctima.


Primero encontraron su camioneta abandonada. Un mes después, Isabel Miranda recibió un comunicado donde le exigían un rescate por la libertad de su hijo. Sin embargo, los secuestradores, quienes tenían infiltrados en la policía, se enteraron de que Isabel y Enrique Wallace, el padre de Hugo Alberto, habían acudido a la Procuraduría General de la República (PGR) a levantar la denuncia. Los criminales la amenazaron por involucrar a la autoridad y cortaron contacto.


Isabel Miranda hizo de todo para contactar a los secuestradores y recuperar a su hijo. Publicó esquelas en el periódico El Universal, siguiendo las instrucciones de los delincuentes, quienes le indicaron que así se enterarían de que ella estaba dispuesta a pagar. Creó una página web y llamó a todas las radiodifusoras y televisoras hasta que en TV Azteca le concedieron dar un mensaje. En este mensaje hacía un llamado a la familia Alarcón Zamora, nombre que le habían dado los secuestradores en su comunicado como clave para contactarlos a través de las esquelas.



Además, Isabel Miranda acudió a las colonias más peligrosas de las Ciudad de México, donde las malas lenguas le aseguraban que los secuestradores de la ciudad operaban y colocó volantes,dirigidos a la misma famila, por todos lados.


Isabel movió cielo, mar y tierra para encontrar a su hijo. Todo México conoció su historia y se solidarizó con ella y su familia para encontrar a los criminales que se habían llevado a Hugo Alberto Wallace. Todos los periódicos y televisoras se enteraron de su caso y la acompañaron en en su larga búsqueda.


Fue un golpe muy duro para todo México cuando se dio a conocer, a través de la declaración de una de las secuestradoras, que Hugo Alberto había sido asesinado el mismo día de su secuestro. Es decir, cuando Isabel Miranda recibió el comunicado donde se le exigía el rescate por la vida de su hijo, a Hugo Alberto Wallace ya le habían arrebatado la vida.


A pesar de la incansable búsqueda de la que todo México fue testigo, jamás se recuperó el cuerpo, ya que los secuestradores lo habían cercenado y esparcido los restos en diferentes puntos de la Ciudad de México. Entre ellos los canales de Cuemanco, un terreno baldío y el drenaje profundo de la ciudad.


Pasaron cinco años para que todos los responsables del crimen fueran detenidos, sin embargo, de los 6 integrantes de la banda responsable del secuestro, aún faltan dos por recibir sentencia y la justicia se vislumbra lejana.


Isabel Miranda de Wallace se convirtió, por un lado, en un personaje incómodo que señalaba ante los medios de comunicación la ineptitud y desinterés de la autoridad por atender a las víctimas, se presentaba con una fuerza implacable, pues mientras nuestro país machista esperaba que se quedara en casa llorando como madre abnegada, Isabel salió a las calles y emprendió una búsqueda incansable. Primero por recuperar a Hugo Alberto y después por obtener justicia por su hijo y su nieta, quien había quedado en orfandad. Por otro lado, se volvió un referente para muchas madres que vivían lo mismo que ella y comenzaron a buscarla para que las apoyara con sus propios casos.


A través de esta tragedia, Isabel Miranda se consolidó como una activista por los derechos de las víctimas y fundó Alto al Secuestro, la asociación que financia con sus propios recursos a través de la cual continua apoyando a las víctimas de secuestro.


Han pasado casi 15 años de este terrible suceso y la pesadilla no acaba. No sólo no se ha hecho justicia sino que los secuestradores han atentado contra la vida de Isabel. Cómo eso no ha funcionado, han recurrido a una campaña de difamación haciéndose pasar por víctimas de tortura para salir libres.


Aunque el Caso Wallace fue muy sonado hace tiempo, es triste ver que historias similares se repiten todos los días. Historias que quedan impunes y olvidadas. Hoy en día las redes se inundan con los rostros de los desaparecidos. ¿Cómo vivir en un país plagado de inseguridad? ¿Cómo vivir en un país que protege más a los criminales que a las víctimas? No queremos más casos virales, queremos seguridad y justicia.

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